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Los Novísimos

En 1970 José Mª Castellet publica una antología titulada Nueve novísimos poetas españoles: Jenaro Talens, Pere Gimferrer, Ana María Moix, Guillermo Carnero, Leopoldo María Panero, Manuel Vázquez Montalbán, Luis Antonio de Villena, Luis Martínez Sarrión, Antonio Colinas y Luis Alberto de Cuenca. Todos ellos son poetas nacidos después de la guerra.

Si hasta ahora toda la poesía de posguerra (excepto la practicada por el Postismo y el grupo Cántico) había sido realista, estos jóvenes autores proponen un cambio radical hacia una literatura de vanguardia, antirrealista y alejada del sentimentalismo.

También rechazaban  la tradición literaria española cuya influencia sustituyeron por la de autores en otras lenguas: Rimbaud, Dylan Thomas, Erza Pound…, e hispanoamericanos como Borges, Cesar Vallejo y Octavio Paz. De la tradición española solo salvan  a poetas del 27: Cernuda, Aleixandre, el Lorca más surrealista, y a grupos poéticos españoles de posguerra minoritarios, como ya hemos dicho: los postistas –que practicaban surrealismo- o el grupo Cántico

4.1. Temas y estilo

A) Temas:

  • Quizá el principal sea el de expresar un sentimiento o experiencia personal proyectada en algún motivo cultural y erudito (de ahí títulos como Giacomo Casanova acepta el cargo de bibliotecario que le ofrece, en Bohemia, el conde de Waldstein, donde Antonio Colinas proyecta la reivindicación de un mundo libre de prejuicios bajo el pretexto de los últimos días del célebre conquistador).
  • Temas derivados de su admiración por la cultura pop: influencias de los  cómics, discos, televisión, libros de culto, el cosmopolitismo… 
  • Rechazan la idea de que el mundo cambie por la poesía, al contrario, suelen ser sarcásticos.

 

B) Estilo

  • Su estilo  es coloquial, pero busca al mismo tiempo la perfección formal: predominan los versos endecasílabos y alejandrinos acentuados en la sexta sílaba.
  • Elaboran alegorías de sus experiencias personales con constantes referencias a hechos culturales.

Este cuidado por la forma se llama refinamiento veneciano: decadentismo esteticista que se relaciona con el Modernismo. Se acercan al hermetismo surrealista: una ruptura de la lógica del significado por medio de símbolos y metáforas.

 

Antología

COMO SI FUERA ESTA NOCHE LA ÚLTIMA VEZ
Rota solitaria articula da muñeca
de sus alas sus gestos
la gogo girl
reivindica parcelas de aire
en un imprevisible océano
sin rosa de los vientos
sin norte nocturno, ni sur de estío
la inutilidad de todo viaje
conduce a la isla de un podium
para bailar la danza de una tonta
muerte fingida para no fingir la vida

no no lee hasta entrada la noche
ni en invierno viaja hacia el sur

pero tiene bragas de espuma ambarina
sostenes de juguete un príncipe violeta
la despeña por los acantilados
del goce más pequeño
submarinos ya sus ojos tan nocturnos
la gogo girl
tiene la boca entreabierta por el prohibido
placer de no hablar apenas
sobre la tierna noche
y su manto de flores ateridas reposa
su falsa cabellera de niña emancipada

guitarras nada eléctricas sumergen despedidas
rómpete actriz del deseo de amar la vida
como si fuera
como si fuera esta noche la última vez.

Manuel Vazquez Montalban, A la sombra de las muchachas sin flor 1973.

BAND OF ANGELS

Un jazmín invertido me contiene,
una campana de agua, un rubí líquido
disuelto en sombras, una aguja de aire
y gas dormido, una piel de carnero
tendida sobre el mundo, una hoja de álamo
inmensamente dulce, cuanto puede
vegetal y callado remansarse
sobre nuestras cabezas, y la sien
y los labios y el dorso de la mano
ungir de luz:
Tú llegas.
Mía, mía
como el árbol del cielo de noviembre,
la lluvia del que en sus cristales óyela
y piensa en ella, el mar de su eco lóbrego,
el viento de la cueva donde expira
y se sume, pasado el planisferio,
la luz de su reflejo en un estanque,
el astro de su luz, del tiempo el hombre
que lo vivió y luchó para ganarlo,
ganando aquél, del silencio la música
que un instante ha cesado y se retiene
para volcarse luego, un solo río,
una sola corriente de oro en pie,
inmóvil y cambiante, tal el signo
de la centella en el recuerdo, cuando
la pensamos y fue, sobre la tapia
en cal de nuestra infancia, un aro roto,
y aquel fulgor estremeciendo el aire,
caliente en las mejillas, glacial luego,
cuando la lluvia en chaparrón nos vence
y vence a nuestra infancia:
toda mía

Pere Gimferrer: Arde el Mar, 1967

 

 

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