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Comentario del Lazarillo de Tormes

1. Introducción y resumen

El Lazarillo de Tormes es un relato autobiográfico en el que Lázaro cuenta una selección de episodios cruciales en su vida desde su infancia hasta su madurez. Escribe este relato porque quiere presentar y aclarar a una persona, representada por la expresión “vuestra merced”, su “caso”, es decir, la situación en la que se encuentra el protagonista y que motiva la escritura del relato. Este caso es en concreto: la deshonra que sufre porque su mujer mantiene, con el consentimiento de Lázaro, relaciones con el arcipreste de la catedral de San Salvador en Toledo. Entonces la novela, la historia de su vida sería la respuesta que usa Lázaro para explicarle a “vuestra merced” porque consiente esta relación de su mujer. Para que se comprenda Lázaro considera necesario narrar su vida desde su infancia.

La novela comienza con un prólogo, en el que Lázaro expone los motivos que le impulsan a relatar su historia. A continuación, el relato se estructura en siete tratados (los I, II, III mas largos y desarrollados; los IV, VI, VII, breves; con el V  largo en medio de capítulos breves). Recogen las aventuras y vivencias de Lázaro, que sirve a varios amos de los que aprende a cómo sobrevivir.  Finalmente se casa con la criada de su último amo, el arcipreste, que es la amante del arcipreste y sigue manteniendo relaciones con él después de casarse con Lázaro.  Por fin consigue un trabajo digno, pero a costa de perder su honra.

 

Tratado I: Lázaro relata su nacimiento, explica quiénes fueron sus padres: un molinero ladrón, ahora muerto, y una madre que vivía como amante con un criado negro. Su madre lo pone al servicio de un ciego y el resto del capítulo narra lo que aprendió con él a fuerza de golpes. El relato con el ciego contiene los pasajes más recordados de la novela.

Tratado II: Lázaro sirve a un clérigo avaricioso que casi no le da de comer. Cuando descubre que el muchacho le roba el pan para sobrevivir, lo despide.

Tratado III: Va a parar al servicio de un hidalgo pobre que sólo se ocupa de las apariencias; Lázaro no sólo no tiene qué comer, sino que ha de buscar comida para su amo.

Tratado IV: Sirve a un fraile de la Merced.

Tratado V: Entra al servicio de un buldero (persona que dice tener la capacidad de hacer milagros. En realidad, un estafador que vende bulas: documentos supuestamente milagrosos que protegen de los malos espíritus a quien los tiene), y con el aprende las artes del engaño.

Tratado VI: Sirve por breve espacio a un pintor de  panderos y después pasa al servicio de un capellán que lo convirtió en repartidor de agua, su primer trabajo, con el que gana algo de dinero y puede comprarse “dignas” ropas usadas y sus primeros zapatos.

Tratado VII: Vive durante poco tiempo con un alguacil (encargado de la seguridad en una población), pero pronto lo abandona por ser oficio peligroso. Luego logra el oficio de pregonero (vendedor) de vinos de un arcipreste en Toledo, lo que para él supone un ascenso en la sociedad. Ha logrado un trabajo que le da dinero suficiente para vivir, se ha casado y vive por primera vez en su vida como una persona honorable (aunque para mantener este estatus tenga que aceptar el adulterio de su mujer con su “amo” el arcipreste.

 2. El autor y las primeras ediciones de la obra

 El primero en mencionar al posible autor de la obra fue en 1605, Fray José de Sigüenza, en su Historia de la orden de San   Jerónimo, quien atribuye la novela al padre Juan de Ortega, en cuya celda   se encontró un manuscrito del Lazarillo de su puño y letra. Otros testimonios de principios del siglo XVII señalan al   poeta Don Diego Hurtado de Mendoza como autor.

Aunque el tema de la autoría siempre ha sido muy controvertido, la crítica parece coincidir en el hecho de que el autor debía ser o bien converso, o bien, sobre todo, erasmista por la crítica al comportamiento alejado de los principios cristianos de los clérigos que aparecen en la obra. En este sentido, críticos como Morel-Fatio, Asensio o Rosa Navarro Durán señalan a Juan de Valdés como posible autor. Recientemente ha habido un descubrimiento que parece aclarar definitivamente el problema de la autoría. La paelóloga Mercedes Agulló señaló en 2005 a Diego Hurtado de Mendoza como el autor y descubrió la prueba documental de autoría en la testamentaría del cronista López de Velasco, albacea de Diego Hurtado de Mendoza. El descubrimiento está pendiente de validación científica.

 En cuanto a las ediciones,  hasta fechas recientes se pensaba que las primeras ediciones eran las de Burgos, Amberes y Alcalá de Henares todas ellas de 1554, pero hoy se sabe que existió una edición anterior de la que derivaría la de Burgos. Las tres ediciones señaladas tienen algunas diferencias en el texto y la crítica no se pone de acuerdo en si la “prínceps” es la de Burgos o las tres son independientes entre sí.

Fue una obra de éxito como lo demuestra el hecho de que en 1555 apareció una segunda reedición. La obra fue prohibida en 1559 y no se volvió a reeditar hasta 1571 pero con pasajes censurados. Habrá que esperar hasta 1834 para que la obra íntegra se vuelva a imprimir.

3. Estructura

El lazarillo está compuesto por 7 tratados de muy desigual medida:

  • Los 3 primeros son largos: se trata de la etapa de formación del niño y por ello para el narrador-protagonista es importante narrar con detalle esta etapa para que podamos comprender la manera de reaccionar al “caso” de su situación actual (el adulterio de su mujer).
  • Los tratados IV, VI y VII son mucho más breves pues una vez que conocemos la dinámica de su vida, solo necesita seleccionar algunos ejemplos más de los nuevos amos que va teniendo. En el último, relata brevemente, el caso motivo de escritura de la obra
  • El tratado V es más extenso y está entre tratados breves. Relata su experiencia con el buldero. La astucia de su amo, capaz de engañarle también a él, le demuestra que no está preparado para el arte del engaño y es como si Lázaro llegase a la conclusión de que si quiere sobrevivir debe buscarse un oficio.

 4. Temas de la obra

Los tres grandes temas tratados en la obra son el hambre, la honra y la crítica a las malas conductas religiosas:

  • El hambre, que se observa especialmente en los tres primeros tratados y provoca que el muchacho aprenda rápido y estimule su inteligencia para sobrevivir.
  • La honra es lo que quiere conseguir Lázaro al trabajar y casarse y, paradójicamente, lo que no logra del todo pues su mujer lo engaña con el arcipreste, hecho conocido por todos incluido Lázaro. Sin embargo, él lo niega y dice que su mujer es decente. Sin duda no quiere perder la posición que tiene, aunque para ello tiene que vivir sin honra.
  • En cuanto a la religión, se crítica  la desviación de la buenas costumbres cristianas; en la novela se critica las “malas” conductas de clérigos y arciprestes que se apartan de los preceptos  de la iglesia y son avaros,  como el clérigo del tratado II, o farsantes como el vendedor de bulas, o lujuriosos como el fraile de la merced del tratado IV y el  arcipreste de San Salvador.

 5. Originalidad y sentido del Lazarillo

En el Lazarillo, por primera vez en la literatura europea, la realidad contemporánea se convierte en la base de un relato. El libro nos lleva al mundo cotidiano de Castilla, y por sus zonas sociales más miserables. Y también por vez primera, se hace protagonista de un relato a un personaje de condición humilde, que va creciendo luchando contra los problemas. Lázaro de Tormes sufre hambre, engaños, burlas y explotación. Todo lo contrario que los héroes de los relatos anteriores. Y lo hace en plena época de esplendor imperial  español y de heroicas hazañas.

El Lazarillo es también la denuncia del autor contra una sociedad que impedía salir de su miseria a los pobres. Recordemos que el ideal de mejorar de vida formaba parte de los ideales renacentistas. Y es como si el autor nos dijera que ese ideal era difícilmente realizable. Por eso, aunque el tono de la novela es ligero y hasta cómico a veces, hay en ella un gran inconformismo.

El tema de la honra es planteado con total ironía: después de toda una vida de miseria y dificultades, Lázaro consigue casarse y tener un empleo decente, pero a costa de vivir sin honra (consiente el adulterio de su mujer). Pero qué hace Lázaro ante esta situación, pues decir que se encuentra en colmado de fortuna y que vive con honra, y así se lo hace saber a todos, recordemos lo que dice al final del tratado séptimo:

“Mira: si sois amigo, no me digáis cosa con que me pese, que no tengo por mi amigo al que me hace pesar. Mayormente si me quieren meter mal con mi mujer. Que es la cosa del mundo que yo más quiero, y la amo mas que a mí. Y me hace Dios con ella mil mercedes y más bien que yo merezco. Que yo juraré sobre la hostia consagrada que es tan buena mujer como vive dentro de las puertas de Toledo. Quien otra cosa me dijere, yo me mataré con él.”

Desta manera no me dicen nada, y yo tengo paz en mi casa.

Lo que nos quiere decir el autor de el Lazarillo es que la honra no es un bien real, no es algo que se gana con lo hechos, sino con las palabras y la apariencia. Basta con decir que se tiene honra, para tenerla. Cuando Lázaro dice que es tan buena mujer como vive dentro de las puertas de Toledo, la ironía no puede ser más penetrante: lo que dice es que su mujer, si tiene un comportamiento indecoroso, lo hace como el resto, incluyendo a las personas “honorables”, ricos y nobles. O sea, para un pobre diablo como Lázaro no puede haber honra, pero es que los que la tienen por derecho, los nobles, en realidad viven como lo hace Lázaro.

El tema religioso es aún más crítico con la sociedad del momento, por eso la Inquisición lo condenó   en 1559 y lo publicó con pasajes censurados a partir de 1573. Recordemos que 5 de los amos de Lázaro son religiosos o están relacionados con la religión como el buldero, y todos ellos viven alejados de la espiritualidad que   deberían practicar como miembros de la Iglesia. Pero no nos engañemos, no se critica a la Iglesia ni a sus miembros, sino a los que se desvían de sus preceptos. Esta idea, como la anterior de crítica del sentido del honor, nace de planteamientos erasmistas que estaban en pleno combate con la iglesia tradicional cuando se publica la obra.

 6. El lenguaje del Lazarillo

Las novelas de carácter idealista se escribían con un estilo elevado o culto, lejos del habla cotidiana. Y todos sus personajes emplean el mismo tono: hablan la lengua literaria propia del género, y no la de su propio carácter. El Lazarillo, que trata de realidades marginales, está escrito en un lenguaje llano, sin artificios. Y cambia según la condición individual de cada personaje, y según lo que pide cada situación. Es lo que llamamos polifonía lingüística, que será característica de la novela moderna (sólo hay antecedentes de este hallazgo expresivo en La Celestina, pero no era una novela). Cervantes, medio siglo después, aprenderá del Lazarillo, junto a la lección del realismo, esta polifonía y la desarrollara especialmente en el Quijote.

El lenguaje de la obra destaca por el empleo del decoro que conduce al personaje a utilizar la lengua coloquial,   con sus expresiones populares, refranes y modismos, pero como se trata de un texto literario, el narrador emplea vocablos figuras retóricas como el polisíndeton, la metáfora y el símil, la paradoja, la antítesis y el paralelismo. Y, por supuesto, la ironía que está presente en toda la obra.

 

 

17 comentarios

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  1. Mar Montebueno

    Hola, le presentamos nuestra edición del Lazarillo, una auténtica edición digital. 

    El Lazarillo de Tormes

    Hemos intentado aprovechar todos los recursos de la web para enriquecer y facilitar la lectura. Hemos usado notas explicativas que se muestran al pasar el ratón sobre el texto, hemos incluido ilustraciones, enlaces, cuadros al margen y hemos cuidado mucho la tipografía y la composición.

    Un abrazo.

    1. Mario López Asenjo

      Hola, gracias por la información. Espero que a los lectores de este blog les guste como a mí. Lo acabo de echar un largo vistazo y me encanta. Totalmente recomendable, un excelente trabajo, felicidades. Con vuestro permiso la incluiré en la bibliografía recomendada del tema. Saludos

  2. Teresa

    Hola: la información me gusto, solo les pediría por favor que añidieran un poco de información acerca de la situación social que tenia España cuando el Lazarillo fue escrito. Gracias y felicidades por el sitio.

    1. Mario López Asenjo

      Hola gracias por la observación. Claro que sí, mejoraría el artículo, me lo apunto y en cuento pueda lo pondré. Un saludo

  3. Gratte

    Cuales son las figuras rétoricas principales de este texto ?

  4. Sandra Solórzano

    La información de este libro llamado Lazarillo de Tormes me parece muy buena elección, ya que podemos ver que el muchacho aún siendo pobre trabaja para poder sobrevivir.
    Este blog nos permite a nosotros conocer más sobre la literatura literaria.

    1. Mario López Asenjo

      Gracias por el comentario, seguiré publicando estudios de libros y espero que os sigan resultando útiles :), saludos

  5. María

    Gracias por tu comentario. Creo que esto puede ayudar a estimular a los alumnos a leer temas clásicos y a apreciar lo que fuimos para mejor apreciar lo que somos.

    Saludos
    María

    1. Mario López Asenjo

      Eso espero, aunque por desgracia a los míos les gusta muy poco el Lazarillo, no lo entiendo, cuando yo tenía su edad (3º ESO) me gustaba, será que los tiempos han cambiado 🙂 Gracias por comentar

      1. el brosito

        manito me encanto. noh savia k aser y uste me alludo mucho de berdad tenia que aser el trabajo del lasaro pero no savia komo aserlo .ereh un ejemplo a sejir mi pana mucha grasia bro. TKM. saludos

  6. luciana ledesma

    como es el ciego

    1. el brosito

      muy vistoso

  7. moha

    a que se refiere el ultimo capitulo.
    es el mismo que del prologo

    1. el brosito

      tienes que creer en ti bb y superaras todas las adversidades chiquitin

  8. paola

    linda la obra

  9. Josebas

    opino que los comentarios de texto en general son una basura (con respeto)

  10. Yoli

    Una crotica del tratado lll de lazarillo de tormes

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