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Historia de los escenarios teatrales

El teatro como representación a lo largo de los siglos siempre ha mostrado una separación entre el mundo de la ficción (escenario) y el mundo de los espectadores (patio de butacas). Hagamos un breve repaso a la historia de los escenarios teatrales y su evolución.

Básicamente ha habido dos alternativas en la concepción del escenario y auditorio:

A) Con el escenario central, rodeado total o parcialmente por el auditorio. En este teatro no se empleaba telón por la falta de división clara de los espacios (propio del teatro clásico y del medieval).

B) Con el escenario en el frente, propio de la Edad Moderna y Contemporánea.

En el teatro de la antigua Grecia, la palabra Theatron (de la que deriva teatro) significa lugar de contemplación, es decir, el lugar de los espectadores.  Nacido en los siglos V y VI a. C., tuvo como primer marco un espacio abierto cercano al altar del dios Dionisos. Poco a poco aparecieron los bancos de madera para los espectadores que pronto se sustituyeron por una estructura de piedra edificada generalmente sobre la falda de una colina (koilon) a cielo abierto, donde se sentaba la multitud. En el centro quedaba un espacio llano (orchestra), en el cual se situaba el coro. Frente a la koilon se alzaba un muro adornado con columnas y estatuas, y ante él una plataforma (skene), alzada sobre una columnata llamada proskenion. En la skene se efectuaba la representación. Los actores usaban calzado y máscaras peculiares de cada género:

  • Para la tragedia, coturnos y máscaras hieráticas y severas.
  • En la comedia, zuecos y máscaras grotescas.

El teatro romano sigue sin apenas modificaciones, decorados, vestuario y tradiciones teatrales griegas. Como principales modificaciones la orquesta quedaba ocupada por los asientos preferentes y, sobre todo, se modificaron las máscaras para que tuvieran doble cara (por ejmplo, por un lado alegre y en el reverso trágica).

Tras la caída del Imperio Romano, durante la Edad Media, el teatro grecolatino había caído en el olvido general. El teatro clásico exaltaba mitos paganos y en la comedia hacía expresión de groseras obscenidades que no encajaban en la teocéntrica sociedad medieval. En la Edad Media el arte teatral renace en el interior de las iglesias, en las representaciones que conmemoraban el Nacimiento,  la Pasión y Resurrección de Cristo. Éstas se hacían en el interior de las iglesias, más tarde en los atrios, y finalmente en las plazas públicas. Las representaciones se hacían con algún artificio escénico, bien con tablados de tres pisos (infierno, tierra y cielo), bien distribuyendo la extensión de un solo tablado para los distintos escenarios teatrales.

En el Renacimiento se da en Italia un teatro popular basado en la pantomima la Commedia dell’Arte. Teatro de acción, la maquinaria escénica consigue efectismos cada vez más complicados. Pero es también aquí, en el renacimiento italiano, donde resurge la tradición teatral clásica. El teatro cerrado tiene una estructura que se conserva, en esencia, hoy en día. Estaba formado por: escenario con foro, foso para la orquesta, platea y pisos superiores en forma de herradura.

En el teatro del Siglo de Oro, en España, surgen los corrales de comedias. Eran locales a cielo abierto, y se empleaba la luz solar para la representación. De planta cuadrada o rectangular, el corral de comedias constaba de un patio alrededor del cual se levantaban varios pisos de galerías (en la misma época en Francia e Inglaterra surgen los teatros populares cerrados, en lugar de a cielo abierto como en España, quizá condicionados por una meteorología más adversa). En uno de los cuatro lados se coloca el escenario, cuya pared frontal disponía normalmente de tres puertas y tres ventanas. A sus pies estaba el degolladero, donde asistían a la representación los mosqueteros o espectadores de a pie, pertenecientes al pueblo llano; las galerías eran ocupadas por espectadores de mayor categoría, especialmente nobles (en algunas ocasiones, oculto tras una celosía, el propio monarca); frente al escenario, en el primer piso, se encontraba la cazuela, donde se sentaban las mujeres, y en el segundo, la tertulia, donde acudían los religiosos y hombres de letras. La escenografía era inicialmente muy simple, reducida en un primer momento a telones de fondo pintados. Más avanzado el siglo XVI la tramoya se vuelve más compleja y efectista y se desarrolla un teatro cortesano que se representaba en palacio y era de gusto refinado y culto. En Inglaterra, por la misma época, se construyen los primeros teatros cerrados, sin duda para esquibar un clima menos benévolo que el Español.

La construcción de locales cerrados dedicados a las representaciones teatrales, en España,  sigue el modelo de los teatros italianos renacentistas (recordemos: escenario, foso para la orquesta, platea y pisos en forma de herradura). Esta forma, si bien ya se había extendido durante el siglo XVI, no se impone hasta el siglo XIX. El edificio cerrado, supone una total independencia del clima y de la luz natural, y la incorporación de nuevos elementos como la iluminación artificial, y la eliminación de las localidades de a pie.

En la primera mitad del siglo XX tienen lugar los cambios e innovaciones más radicales en la escenografía, que pueden ir desde complicados dispositivos mecánicos hasta escenarios casi abstractos, de formas geométricas, casi desnudos (sobre todo en el teatro moderno y experimental y, curiosamente, en muchas adaptaciones de los clásicos).

Respecto a la historia del decorado de los escenarios, en síntesis,  podemos observar tres modelos principales:

  • Neutro: No hay ningún decorado. Una tela de fondo, la representación se encarga de crear la sensación de realidad (propio de la Edad Media,  Renacimiento, y Barroco).
  • Estilizado: Utiliza elementos decorativos para hacerse una idea del espacio en el que se desarrolla la historia, pero sin pretensión de representar de manera realista un lugar (quizá el más empleado en el teatro moderno).
  • Realista o documental, pretende reproducir fielmente un espacio y lugar concretos (el preferido por el drama y la comedia de costumbres).

Por último, el escenario cuenta con 5 elementos básicos para la creación de ambiente:

  • Los bastidores ( las estructuras sólidas que limitan el escenario)
  • Los accesorios (el “mobiliario” de la decoración)
  • La iluminación
  • Los efectos sonoros
  • La maquinaria de efectos (los trucos o efectos pensados para crear sorpresa en el espectador)

 

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