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Los autores de La generación del 98

Autores de la Generación del 98

Francisco Giner de los Ríos, fundador de la Institución Libre de Enseñanza, y Ángel Ganivet, autor de Idearían español (1897), representan la tendencia regeneracionista y europeizante que pretendía la modernización de nuestro país. Por eso son considerados precursores de la Generación del 98.  Otro de los autores que animaron el ambiente ideológico de la generación fue Ramiro de Maeztu es partidario de la europeización de Espada. Destaca su ensayo La crisis del humanismo.

Miguel de Unamuno

(Bilbao, 1864- Salamanca, 1936). Fue catedrático de griego en la universidad de Salamanca, donde llegó a ser Rector. Pero perdió el puesto en 1914 por sus críticas al gobierno. Unamuno fue siempre un intelectual inquieto y muy crítico con el poder, se opuso al gobierno de turno si a su juicio no estaba haciendo bien las cosas (independientemente del color político). Con la dictadura de Primo de Rivera también sufrió persecución por oponerse al régimen y fue desterrado (primero a Fuente ventura y luego a Hendaya). Regresó en 1930 con el cambio y la llegada de la II República Española. Recuperó el cargo de Rector y llegó incluso a ser diputado, pero de nuevo cayó en desgracia por criticar al gobierno en ese momento de izquierdas. Entonces se acercó a posturas defendidas por el bando franquista hasta que al comienzo de la guerra civil, en un emotivo acto, retiró su apoyo al levantamiento. Murió repentinamente en Salamanca poco después.

Miguel de Unamuno fue un escritor muy prolífico. Escribió en todos los géneros: ensayo, novela, poesía y teatro. Y en todos desarrolló el tema que marcó su obra: la vida humana después de la muerte. Esta cuestión le tuvo obsesionado desde joven. Se negaba a aceptar la existencia de Dios, pero por otro lado quería creer en su existencia como solución al problema. Encontró la respuesta en la literatura pues, para Unamuno, el escritor no muere del todo sino que revive con cada nueva lectura y a través de los personajes que ha creado.

Repasemos brevemente su creación.

  • El ensayo, lo usó para desarrollar el tema existencial: el sentido de la vida y la inmortalidad del alma, la relación hombre-Dios, y entre el hombre y el mundo. Sus obras destacadas fueron,  Del sentimiento trágico de la vida (1913), (en cuanto a la problemática española:) En torno al casticismo y Vida de Don Quijote y Sancho.
  • La poesía era su ocupación preferida. Se trata de una poesía reflexiva y centrada en los mismos temas antes señalados, como el sentido de la vida, la existencia de Dios, el paisaje y el tema de Espada. La forma de su poesía tuvo varias etapas, de modo que evolucionó desde el desprecio por la rima y la medida hasta una poesía melódica de rima marcada y métrica clásica. Entre sus libros destacan El Cristo de Velázquez (1920) y Romancero del destierro (1928).
  • La novela, se centra en los mismos temas y la técnica novelesca mezcla la novela y el ensayo. En cualquier caso, son obras de poca acción, con personajes al servicio de las ideas las cuales son el objeto de atención de la obra. Destacamos Niebla (1914), Abel Sánchez, La tía Tula y San Manuel Bueno, mártir (1933).
  • El teatro, siempre le atrajo y deseó triunfar como dramaturgo, pero el exceso de reflexión y parlamento de sus diálogos dramáticos se lo impidieron. Además, se mantuvo al margen del teatro de moda en la época lo que explica la fría recepción del público. Hoy en día su teatro (carente de acción) sigue siendo pesado para el espectador. Destacan, Fedra, El otro, Soledad y Raquel.

José Martínez Ruiz “Azorín” (Moguer-Alicante 1873 – Madrid, 1967) Se dedicó al periodismo casi toda su vida. Desde 1904 usó el seudónimo de Azorín. A él se debe el nombre de Generación del 98, por un artículo suyo publicado en 1907.

Durante la guerra civil se exilió en Francia y regresó pasada la contienda para vivir en Madrid

Azorín escribió novela, teatro y sobre todo ensayo (como ya hemos dicho, la mayor parte de ellos escritos en prensa).

En sus ensayos se centra sobre estampas de la vida española (La ruta de Don Quijote) y en la crítica literaria (Al margen de los clásicos). El tema de fondo, en todos estos ensayos como de su novela y teatro, es el paso del tiempo. De cómo el paso del tiempo destruye la vida y angustia al hombre.

Su novela más conocida es La voluntad (1907), y otras que destacan son Antonio Azorín y Las confesiones de un pequeño filósofo. Empleó el autor para escribirlas un estilo muy personal, cercano a la abstracción. El estilo es quizá el aspecto más destacado de su prosa: Azorín prefiere la frase breve y precisa, las descripciones mínimas, expresionistas; empleando el mínimo de recursos para decir lo máximo posible.

Antonio Machado.

 Nació en Sevilla en 1875. A los ocho años se instala en Madrid. En 1907 se va a Soria como profesor de francés. Allí se casa con Leonor, una muchacha de 16 años (el tiene 32). Pasan un año en Paris, pero ella enferma de tuberculosis. Muere en 1911 y Antonio, desesperado, deja Soria. Continúa su labor  como profesor en Baeza, Segovia y Madrid. Durante la Guerra Civil (1936-39) es partidario de la República. Antes de finalizar la guerra, en enero de 1939, se exilia a Francia, donde muere un mes más tarde.

Machado es el poeta más destacado de la generación:Su poesía tiene la influencia del romanticismo tardío (Bécquer y Rosalía de Castro), el modernismo y el simbolismo.

  • Su obra

Conviene recordar que aunque escribió dos destacados ensayos en prosa: Juan de Mairena y Abel Martín (en los que expone sus meditaciones filosóficas por medio de estos alteregos), Machado fue principalmente un poeta. Su primer libro es Soledades, que se publica en 1903 y se amplía en 1907 con el título de Soledades, Galerías y otros poemas.  Son poemas de estilo  heredero aún del Modernismo, con mezcla del Simbolismo y el romanticismo de Bécquer y Rosalía de Castro.

En 1912 publicó su gran libro: Campos de Castilla. Una obra que toca de lleno las  preocupaciones que señalábamos como destacadas para la generación del 98: la preocupación por el atraso sociopolítico de Espada, Dios y la existencia humana, y, por supuesto, el paisaje castellano que se identifica con los sentimientos del poeta y le sirve además de inspiración.

En su última época destaca su tercer libro Nuevas canciones (1924). Hay en él paisajes, poemas de circunstancias, etc., pero lo más curioso son unos nuevos Proverbios y cantares, poemas brevísimos que muestran las preocupaciones filosóficas de Machado

Antonio Machado evolucionó desde una lírica inspirada en el Modernismo hasta alcanzar una voz propia con Campos de Castilla. Su última etapa coincide en el tiempo con la poesía deshumanizada de la Generación del 27, que él rechazó siempre. Para Machado la poesía está unida al sentimiento y al conflicto humano, como decía: “la poesía es palabra en el tiempo”.

Pío Baroja

Pío Baroja y Nessi (1872- 1956), hijo de un ingeniero de minas, estudió medicina en Madrid y trabajó como médico de provincias en su juventud. Hombre de gran cultura, se interesó por temas tan diversos como la ciencia, la filosofía y, claro está, la literatura. Como la mayoría de los escritores de la Generación del 98, es autodidacta en su formación literaria. Todas estas inquietudes junto con su pasión por los viajes se verán reflejadas en su obra literaria.

Baroja está considerado el mejor novelista de su generación, además de uno de los mejores novelistas españoles de todos los tiempos. Es el creador de un nuevo estilo narrativo, de difícil sencillez.  En sus textos predomina la frase breve, el lenguaje coloquial y sin adornos.

  • Su Obra

Su producción es enorme. Cerca de 100 volúmenes entre novelas (66), ensayos (9), autobiografías, cuentos, teatro (2) y hasta un libro de poemas.

  • Las novelas.  Solía agrupar sus novelas en trilogías. De este modo llegó a acumular 10 trilogías de tema muy variado: aventura, tema social, filosófico, autobiografía, existencial, etc… Su obra novelesca se divide en 3 etapas:

1)  de 1902 a 1912. En esta etapa escribe lo mejor de su producción. Las novelas más destacadas de esta etapa son las agrupadas en la trilogía La Lucha por la vida (donde destaca la obra La busca, 1903), Las inquietudes de Shanti Andía, 1911 (novela de aventuras), Zalacaín el aventurero (también aventuras) y  El árbol de la ciencia (1911).

En esta primera etapa ya se fijan los motivos temáticos y los personajes típicos de sus novelas.

En cuanto a los temas destacan los de tipo social y político (La busca) o filosófico-existencial (EL árbol de la ciencia), junto con la revisión histórica y la aventura.

Respecto a los personajes, los hay de dos tipos:

a) pasivos: son personajes reflexivos, tristes y pesimistas. Normalmente reflejan la forma de pensar del autor, o sea, son escépticos, no creen que se pueda mejorar la vida, en definitiva, no creen en el “regeneracionismo” que caracteriza a los autores del 98. Acaban derrotados por la sociedad (como Andrés Hurtado en El árbol de la ciencia).

b) los activos: personajes aventureros, guerreros o trabajadores intrépidos que actúan sin pensar en las consecuencias, como Zalacaín o Shanti Andía (algunos de sus héroes de acción). Estos personajes son lo que el propio autor deseó ser (un hombre de acción) pero que solo logró alcanzar por medio de la imaginación literaria, pues tuvo una existencia rutinaria y tranquila de escritor.

2) de 1913 a 1936. No hay innovaciones técnicas importantes. Lo más destacado son las Memorias de un hombre de acción (22 volúmenes). Son novelas históricas que abarcan todo el siglo XIX y principios del XX.

3) de 1936 a 1956. Es la etapa de declive como escritor, Baroja ya es mayor, su imaginación no da para más. Destaca su autobiografía: Desde la última vuelta del camino (1944-49)

Ramón María del Valle –Inclán.

Ramón María de Valle-Inclán (o Ramón Valle Peña) nace en Villanueva de Arosa en 1866. Su carrera empieza con los estudios de Derecho que pronto deja para seguir su espíritu aventurero marchándose a México. A su regreso en 1893 empieza en Madrid una vida de escritor.

En 1907 se casa con Josefina Blanco y tiene una hija. En 1916 enseba en la cátedra de Estética en la escuela de Bellas Artes en Madrid, muy pronto deja este empleo para dedicarse completamente a la literatura. En 1933 se separa de su mujer y su salud empeora. Es nombrado por la República director de la Academia Española en Roma, pero pronto se retira a Santiago de Compostela (1935) y en enero de 1936 muere.

Uno de los mejores escritores de la generación, sino el mejor. Empezó con  novela modernista. Escribe entre 1902 y 1905 las Sonatas, cuatro novelas breves que recogen las aventuras y amores del marqués de Badomía con una prosa rítmica, rica en efectos sensoriales, elegante y bellísima como la poesía modernista. Después, el estilo de sus novelas, como el de su teatro, es grotesco y esperpéntico. De su segunda etapa (desde 1920)  destacan: La corte de los milagros (ambientada el reinado de Isabel II) y, sobre todo, Tirano Banderas (una de las mejores novelas españolas del s. XX), un precedente de las novelas de dictador.

  • Su obra teatral

Valle-Inclán es un autor de teatro que hoy llamaríamos alternativo y que en su época fue poco entendido o impopular. Fue demasiado avanzado para su momento. Realmente el teatro de Valle se adelantó muchos años al teatro español y europeo, y se relaciona directamente con el teatro de vanguardia de los años 50 del siglo XX

Valle Inclán escribió obras de imposible representación escénica para el momento de su estreno: Águila de blasón, Romance de lobos, Cara de plata, llamadas por su autor Comedias bárbaras, así como su teatro del Esperpento (subgénero dramático inventado por él).

El conjunto de su obra dramática y novelística es uno de los mayores logros de la literatura española de todos los tiempos.

  • Evolución de su obra.

La evolución de la obra de Valle- Inclán está en relación con su evolución ideológica y personal.

a) Modernista. Sus primeros textos siguen la estética modernista. Lenguaje elaborado, elitismo de clase en sus personajes, lugares exóticos y ambiente aristocrático.

b)  Mítico. Hacia la década de 1910 se anuncia el cambio con obras como la teatral Farsa y licencia de la reina castiza (1909); y las obras más representativas son las Comedias Bárbaras (1907-1908). Son de ambiente mítico, en un paisaje convertido en legendario aunque se ambientan en Galicia y los personajes son primarios, funcionan por instintos.

c) EL Esperpento. Desde 1920 se inicia su ciclo más importante. Es la etapa más original de su creación: el esperpento. Una visión deformada y grotesca de la vida y la literatura españolas.

De estética esperpéntica es su novela más importante: Tirano Banderas (1926). En teatro, podríamos decir que Divinas Palabras   está a medio camino entre su producción anterior y las esperpénticas: Luces de Bohemia, 1920-1924 (su obra más importante) y los tres esperpentos recogidos bajo el nombre de Martes de  Carnaval (La hija del capitán [1927], Las galas del difunto [1926] y Los cuernos de Don Friolera [1921])

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