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Subgéneros narrativos del Siglo de Oro

1. Clasificación de la novela española del Siglo de Oro

 Como veremos la evolución de la novela del Siglo de Oro (es decir, del Renacimiento y el Barroco) va del idealismo al realismo. Las primeras novelas caballerescas y sentimentales eran relatos idealizados tanto en personajes, hechos como en los lugares en los que se desarrolla la trama y la culminación del proceso evolutivo de la novela, El Quijote, es un texto desmitificador y apoyado en la verosimilitud y el realismo en la caracterización de situaciones y personajes.

Vamos a clasificar los subgéneros narrativos del Siglo de Oro en tres grandes grupos:

A. La narrativa que proviene de la literatura medieval

B. La narrativa renacentista 

C. La narrativa barrroca 


 

 

A. Narrativa procedente de la literatura medieval

 Nos referimos a la novela sentimental y la novela de caballerías, ambas tienen como rasgo común el tratarse de relatos idealizados.

 1) Novela Sentimental

 Procede de la novela medieval, las últimas obras importantes de novela sentimental son de finales del siglo XV. Normalmente son novelas epistolares (es decir el argumento se desarrolla por medio de cartas entre los amantes) que repiten el tópico del amor cortés mezclado con las teorías neoplatónicas del renacimiento.

El origen de este tipo de novelas hay que buscarlo en las “novellas” italianas como la Fiammetta de Boccacio y la Historia de doubus amantibus Euralio y Lucretia (1444) de Piccolomini. Estas obras sellan las bases de la novela sentimental en España con la narración en primera persona (Boccacio) y el intercambio epistolar para el desarrollo de la trama (Piccolomini). A diferencia de las italianas, en la novela sentimental española es el hombre quien sufre la tragedia del amor.

 El lenguaje es culto, y los amantes pertenecen a la nobleza. Suele acabar de manera trágica por el continuo rechazo de la dama.

Obras destacadas: Sin duda la obra maestra del género es, La cárcel de amor (1497), de Diego de San Pedro. Junto a esta obra destaca la novela Grisel y Mirabella de Juan de Flores.

2) Novela de caballerías

Novela de aventuras de carácter fantasioso, donde un héroe de ficción, con una fuerza y un valor extraordinarios, lucha por defender el bien. Tiene su origen en las obras del ciclo del rey Arturo (cuyo primitivo origen se remonta al siglo XI). Los otros asuntos que más inspiraron las novelas de caballerías son Carlomagno y en menor medida la roma imperial.

Los temas de estas novelas son la lucha en favor de los desvalidos y contra las injusticias; La conquista de la fama para que el caballero sea merecedor de la dama (amada del héroe: es un amor platónico).

En España inician su apogeo con la publicación en 1508 del Amadis de Gaula gozan de gran popularidad durante el siglo XVI y sobreviven hasta mediados del siglo XVII donde, en gran parte como consecuencia de la publicación del Quijote, entran en decadencia y dejan de publicarse.

La novela de caballerías en España nace influida por los nuevos gustos renacentistas, y el héroe más que un rudo caballero medieval es un refinado caballero cortesano. De hecho el Amadis fue tomado en Europa como referencia del comportamiento caballeresco y cortesano.

La trama siempre es parecida: un caballero provisto de una fuerza y un valor extraordinarios debe luchar contra descomunales enemigos para ayudar a los necesitados y/o recuperar el favor de su dama. La monotidad argumental es una de las causas de su agotamiento que le llevó a la desaparición, además, estas obras siempre sufrieron un fuerte desprestigio por parte de los hombres de letras que rechazaban su escasa calidad literaria (salvo excepciones como el Amadis de Gaula y el Tirant lo Blanc) y lo fantasioso de su contenido cargado de hechos imposibles del héroe capaz de derrotar a ejércitos o luchar contra seres fabulosos. Fue también su carácter fantasioso lo que provocó su prohibición en América en 1531 (por miedo a que los indios aceptasen su contenido como real) y su posterior prohibición en la península (1555), aunque en ambos casos la disposición se quedó sin efecto en la práctica.  Sin embargo, la mala fama que acompañó siempre a estas novelas no impidió que fueran muy leídas por hombres y mujeres nobles o de otra índole en el siglo XVI. Pero incluso para ellos se trataban de libros ligeros, de esos que se comparten y leen pero no se compran para guardar en la biblioteca.

Algunas de las obras más destacadas del género son:

  • El Amadis de Gaula, de Garci Rodríguez de Montalvo1508. Inspirado en el Lanzarote y Tristán, se remonta a una o dos redacciones primitivas compuestas por tres libros que eran conocidos en España desde mediados del siglo XIV. El texto definitivo es una refundición o reescritura realizada por Montalvo hacia 1496 pero publicada en 1508. Montalvo añade además el quinto libro, Las sergas de Espladián.

El Amadis fija los principales rasgos del género:

  • Acumulación de aventuras, muchas de ellas inverosímiles y fantásticas (que incluyen, por ejemplo, enfrentamientos contra magos y terribles monstruos)
  • Ambientación en espacio exóticos e inexistentes
  • El héroe se somete al vasallaje de la dama. Se guía por el código del amor cortés si bien no está exento de sensualismo y goce físico (como en el Amadís o Tirant lo Blanc)
  • Retrato simplista de la psicología de los personajes que en las peores imitaciones son totalmente planos (no es el caso de las grandes novelas del género como las mencionadas en el punto anterior)
  • Redacción orientada a crear una sucesión de situaciones de clímax y suspense que mantengan la atención del lector.
  • Sin duda la mejor continuación fue El Primaleón. En estos libros se introduce el recurso de presentar a los originales como traducción de otra lengua, en este caso del griego (El Quijote recoge y parodia esta tradición).
  • La otra gran novela del género es, como ya hemos dicho, el Tirant lo Blanc, escrito en valenciano a mediados del siglo XV por Joan Martorell y finalizado, tras la muerte de este, por Joan Martí de Galba. Para muchos críticos, como Martín de Riquer, no se trata de un libro de caballerías al uso pues introduce numerosas variantes como: la verosimilitud en los lugares, las acciones y la caracterización psicológica de los personajes. 

 

 B. Narrativa renacentista

1) Novela de aventuras o bizantina.

Tiene sus orígenes en la novela bizantina helenística de los siglos III y IV de autores como Heliodoro (Historia etíopa de Teágenes y Claricea. traducido varias veces al castellano, con diversos títulos durante el XVI) o Aquiles Tacio (Historia de los amores de Leucipe y Clitofonte). Se puede considerar a El libro de Apolonio como un continuador e iniciador en España de este tipo de relatos. Sin embargo, según Menéndez Pelayo, el libro que inicia el género es Historia de los honestos amores de Peregrino y Ginebra, Jacobo Caviceo (1508) traducido en 1527.

Los rasgos de la novela sentimental son:

  • Como inspirados por La Odisea, los héroes destacan como Ulises por su astucia, no por su fuerza y las damas también son inteligentes y emplean artimañas para entretener a sus pretendientes.
  • Personajes nobles, que destacan por su belleza, virtud y honestidad
  • Comienzo “In medias res” y desarrollo narrativo fragmentario: viajes, separaciones, reencuentros…, una sucesión de aventuras sometidas al capricho del azar que concluyen con el reencuentro feliz de los amantes (como en la novela morisca o pastoril)

 El género goza de mucha popularidad y buena prensa entre los preceptista cristianos, pues lo héroes muestran un moral correcta y se somenten a los designios de la Divina Providencia.

 Autores y obras:

Alfonso Nuñez de Reinosa, Los amores de Clareo y Florisea y Trabajos de la sin ventura Isea. ; Jerónimo de Contreras, La selva de aventuras (1564) ; Cervantes: Los amores de Persiles y Segismunda, publicada póstumamente en 1617. El autor la consideró su mejor obra aunque no tuvo tiempo de corregir antes de su muerte. Dividida en 4 libros, se estructura como novela-río cuya único elemento unificador son los personajes principales que experimentan  a un sinfín de aventuras en su peregrinación. Como era habitual en la creación cervantina, el autor trató de renovar el género mezclando idealismo y realismo, y reduciendo la extensión de la obra más cercana a la de las novelas ejemplares.

Para la mayoría de la crítica es la obra más destacada del género. 

 2) Novela pastoril: Sus protagonistas son pastores cultos que, en un paisaje idealizado, cantan deliciosas canciones, aman, tienen celos, pierden y recuperan el amor, y se lamentan utilizado un lenguaje elegante.

Tiene sus orígenes remotos en la tradición bucólica heredada de Virgilio y cuenta con modelos italianos más cercanos como el Ninfale d’Ameto de Boccaccio y la Arcadia de Sannazaro. El despegue definitivo de este tipo de novela en España se debe a Jorge de Montemayor, autor de Los siete libros de la Diana.

Su irrupción coincide con el declive de las novelas de caballerías, a las que viene a sustituir en cierto modo, y se prolonga su producción hasta mediados del siglo XVII.

Los rasgos más destacados de estas novelas son: 

  • El tema principal es el amor: Los enamorados adoptan el hábito de pastores, que viven absortos en sus propias vivencias y en estrecha comunión con la naturaleza.
  • Intimismo y paisaje son factores esenciales que se complementan.
  • Estilo afectado y la sintaxis latinizante. Se trata de un género demasiado convencional, inverosímil en su refinamiento que, por eso mismo, resulta menos vivo y expresivo.
  • Recoge la tradición del amor platónico que curiosamente provocó la reacción en contra de los moralistas porque las narraciones se deleitaban en exceso en la análisis de los hechos amorosos.

 Autores y obras.

 El portugués Jorge de Montemayor es el más conocido de los autores gracias a su obra Los siete libros de Diana.

Destacan también una continuación de la Diana, La Diana enamorada, del valenciano Gil Polo. Y, por supuesto, La Galatea (1585) de Cervantes y La Arcadia (1599) de Lope de Vega.

 3) Novela morisca: Subgénero novelesco que nació  en España ofrece las aventuras, durante la Reconquista, de moros y cristianos idealizados, que rivalizan normalmente por el amor de una dama.

Aunque más cercanas al realismo de la novela corta (o ejemplar) no se desprenden de una fuerte carga de idealización pues los protagonistas son refinados musulmanes plenos de todas las virtudes. En cambio, los lugares son reconocibles y están, normalmente, ambientadas en sucesos históricos reales.

Se han dividido en dos grandes bloques: las de ambientación granadina (más realistas) y las del cautiverio en África.

 Autores y obras:

  • La historia del Abencerraje Abindarráez y la hermosa Jarifa que es conocida con el título de El Abencerraje, de autor anónimo, es la más destacada del género. El moro Abindarráez enamorado de la bella mora Jarifa es apresado por el alcalde de Antequera. Sin embargo, éste se apiada de los amantes y le pone en libertad para que puedan casarse.
  • Las guerras civiles de Granada o Historia de los dos bandos Zegríes y Abencerrajes (1595) de Ginés Pérez de Hita narra los hechos del reino de Granada hasta su conquista por los Reyes Católicos. Está dividida en dos libros y por contenido el texto está más cercano a la novela histórica.
  • También cabe destacar La historia de Dazmín y Daraja inserta en el capítulo VII del Guzmán de Alfarache.

 4) Relatos celestinescos

Por relatos de tipo celestinesco conocemos a relatos que sugieron en la primera mitad del siglo XVI a imitación o inspirados por el texto de Fernando de Rojas. Son obras que se desenvuelven entre el género narrativo y el teatro, se caracterizan por un lenguaje coloquial y desenfadado, el alto contenido erótico y los temas extraídos de la realidad cotidiana, destacando el de la sátira de los clérigos que se apartaban de los principios cristianos. La finalidad de estas obras suele ser más el deleite y entretenimiento que el adoctrinamiento moralista.

 Autores y obras:

  • Entre las novelas destacadas se encuentran, claro, las tres continuadoras de La Celestina: Segunda comedia de la Celestina (1534) de Feliciano de Silva, Tercera parte de la tragicomedia de Celestina (1536) de Gaspar Gómez de Toledo y Tragicomedia de Lisandro y Roselia, llamada “Elicia” y por otro nombre cuarta obra y tercera Celestina (1542) de Sancho de Muñino. También forman parte de esta serie la Comedia Tesorina y la Comedia Vidriana de Jaime de huete; y otras como: las anónimas Comedia Tebaida, la Comedia Hipólita y la Comedia Serafina, anónimas las tres; el Auto de Clarindo
  • Muy cercana a este tipo de novelas está la novela dialogada  La lozana andaluza de Francisco Delicado. Esta obra  nos ofrece un detallado muestrario del mundo prostibulario de la época como ejemplo de la corrupción moral en que había caído la sociedad.

 

C. Narrativa barroca

 1) Relatos alegóricos, satíricos o de tipo lucianesco

Se conocen así a narraciones compuestas por casos satíricos unidos entre sí por una leve trama argumental.

Este subgénero se desarrolló ya en el siglo XVII y tiene su origen en las novelas de Lucio Apuleyo.

Es bastante normal que este tipo de obras mezclen el relato satírico con el picaresco. Dentro de las estrictamente satíricas, destacan las obras de Francisco de Quevedo, Los sueños y La hora de todos. Estos dos relatos ofrecen algunos de los rasgos característicos del género:

  • El narrador es un observador de la realidad, que desde la distancia observa, critica y analiza el comportamiento de sus coetáneos.
  • Descripciones mordientes y expresionistas que muestran de manera satírica el lado oculto de la realidad a la que deforman para que podamos ver su verdad oculta.
  • El empleo de procedimientos mágicos para mostrar el conocimiento de la realidad (por ejemplo en El diablo Cojuelo, es un diablo el que deja ver al narrador en el interior de las casas de la gente ).

 Otro de los relatos cercanos a este subgénero es El coloquio de los perros de Miguel de Cervantes. El diablo Cojuelo de Luis Vélez de Guevara es otro de los textos destacados al presentar una sátira brillante de la vida de la época. También cabe recordar Los antojos de mejor vista de Rodrigo Fernández de Ribera y Hospital de incurables y viaje de este mundo y el otro (1667) de Salvador   Jacinto Polo de Medina, prosa satírica, según el modelo de los Sueños.

 2) Novela corta o cortesana

La novela corta o cortesana, pues se consideraba que el caballero cortesano debía ejercitarse en la redacción de estos relatos breves, nace como gusto del Humanismo por adaptar los primitivos relatos medievales al gusto literario renacentista.

Era conocida también como “novela italiana” y se  desarrolla a lo largo del siglo XVI. Tiene sus orígenes en  los cuentos de los italianos Bocacci, Giraldi, Cintio,  Bandello, Straparola y Sachetti principalmente (aunque también se comenzó a cultivar en Francia con autores como Fablaux y en España con obras como La disputa del ase, de Anselm Turmeda.

 Durante el siglo XVI prácticamente solo existen traducciones de autores italiano y  habrá que esperar al Barroco para que se consiga la definitiva incorporación de este subgénero en la literatura española. Entre los autores-compiladores del siglo XVI  destaca el valenciano Juan de Timoneda, autor de diversas colecciones de   cuentos, o como él llamaba: “patrañas”. Su obra más destacada es El Patrañuelo   (1565) formado por 22 cuentos, independientes pero con cierta unidad entre   ellos; otras obras del autor son Sobremesa y alivio de caminantes (1569),  El buen aviso y   Poriacuentos.

 Pero como decíamos habrá que esperar hasta el siglo XVII momento en que Cervantes afirma ser el primero en novelar en castellano (considerando que toda la producción anterior a él se reducía traducciones o adaptaciones del italiano).  Las Novelas   ejemplares (1613) de Cervantes fijan el modelo de la novela corta en castellano con rasgos que luego serán imitados por los continuadores de este tipo de relatos, podemos aislar los siguientes como algunos de los más definitorios:

  • Mundo complejo de los   personajes y aguda sátira de la sociedad de su tiempo ( Rinconete   y Cortadillo o en El coloquio de los perros, por ejemplo).
  • El escenario preferido  suelen ser grandes   ciudades
  • Personajes que pertenecen, por lo general, a las clases altas (damas   y caballeros de vida ociosa, que cultivan el galanteo) junto a otros tipos que se mueven en su mismo ambiente como escribanos, corchetes,   soldados, hidalgos y criados, pero nunca individuos de clase social baja. (estos personajes son comunes con los de las comedias con las que guardan similitudes argumentales)
  • El tema principal es el amor. Junto a este tema, destaca el honor, reflejo de la sociedad del momento.
  • Final del que  se puede extraer una moraleja o lección de vida, aunque la finalidad no sea didáctica.

 Autores destacados

  • Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo (1581-1635), autor de libros ingeniosos y   divertidos, entre los que destacan El caballero puntual, El sagaz Estacio,   Marido examinado, El sutil cordobés Pedro de Urdemalas, y Don Diego de Noche  (una de las mejores obras del género, formada por nueve aventuras   y un epistolario satírico-jocoso).
  • Gonzalo de Céspedes y Meneses (1585 – 1638), con la colección de relatos, Historias peregrinas y ejemplares (1623), y las novelas Poema trágico del   español Gerardo y Desengaño del amor lascivo (1615)
  • Alonso de Castillo Solórzano (1584-1648), autor muy prolífico de novela cortesana que agrupó en colecciones, al   modo de Bocaccio. La colección Fiestas del Jardín (1634) es su mejor obra. Junto a esta destacan: Tardes entretenidas (1625) Jornadas alegres (1626)   y Noches de placer (1631). En sus relatos predominan el amor y la aventura como en las novelas cortas italianas. 
  • María de Zayas y Sotomayor (1590-1661) quien agrupó toda su producción en dos colecciones de relatos relacionados entre sí: Novelas amorosas y ejemplares. Honesto y   entretenido sarao (1637) y Desengaños amorosos. Parte segunda del sarao y   Entretenimientos honestos (1647) Esta autora aporta algunas innovaciones al género como la defensa de la mujer que ocupa  el centro de sus relatos y la atrevida sensualidad (sin caer en lo obsceno) con la que  describe las aventuras amorosas.
  •  Lope de Vega, escribió cuatro   novelas cortesanas conocidas como Novelas a Marcia Leonarda (1621-1624)   que aparecieron en dos misceláneas con los títulos de: Las fortunas de Diana ,   La desdicha por la honra, La prudente venganza y Guzmán el bravo. La otra novela cortesana del autor es La Dorotea, considerada la mejor de todas. Se trata de una obra pseudo autobiográfica donde literaturiza  sus amores más apasionados (Marta de   Nevares y Elena Osorio). 
  • Tirso de Molina también practicó el género de manera puntual con un par de obras que incluyó en misceláneas: Los tres maridos burlados (1621), que formaba parte de la miscelánea Los cigarrales de Toledo, y El bandolero (1635), en la miscelánea   Deleitar aprovechando.

 Pero sin duda el autor más destacado además de iniciador del género fue Miguel de Cervantes y sus doce Novelas ejemplares,  publicadas en 1613. Cervantes estaba orgulloso de ser el primero en emplear el término novela y ,en consecuencia, novelar en castellano. Consideraba el autor que hasta entonces solo se habían hecho traducciones y adaptaciones de obras italianas.  Las nuevas novelas cervantinas se apartan de los cuentos folclóricos anteriores al incorporar una estructura más compleja, con diversidad de tonos narrativos y una profundización en la caracterización psicológica de los personajes.  

En general, los rasgos que definen las Novelas ejemplares son:

  • Los temas de todas gira en torno al bien y el mal, representado en la mayoría de los casos   en el amor y las relaciones sexuales.  
  • Nacionalización del argumento, es decir, se desarrollan dentro de la geografía española y los personajes representan a tipos propios de la sociedad de la época
  • Verosimilitud y realismo. Aunque algunas de ellas incorporan elementos fantásticos o extraordinarios (como en El coloquio de los perros) estos se integran en un planteamiento verosímil de la trama.
  • “Ejemplaridad” que como cita el autor en el prólogo hace alusión tanto a la bondad  moral y posible provecho que estos relatos  puedan ofrecer al lector, como a la originalidad de la nueva creación, pionera en nuestras letras; parece que Cervantes era consciente de que estaba ensayando con un género nuevo. 

 Podemos clasificar las Novelas ejemplares según su tema en:

  • Novelas en las que predomina el mundo de la fantasía: La gitanilla , El   amante liberal, Rinconete y Cortadillo, La española inglesa.
  • Novelas sobre la idea del pecado original: El licenciado Vidriera, La fuerza   de la sangre.
  • Novelas sobre la relación virtud-libertad: El celoso extremeño, La ilustre   fregona.

 3) Prosa costumbrista

A mediados del siglo XVII surgen unos relatos que describen costumbres y tipos sociales de la época normalmente con intención crítica y/o satírica. Se publicaban en misceláneas, y podían tener la estructura de novela dialogadas, libros de viajes y similares.

Obras y autores

  • El viaje entretenido (1603) de Agustín de Rojas Villandrado (1572-1635), relato en  forma dialogada con poemas y narraciones intercaladas de muy diverso género. El relato tiene un singular valor por la información única que aporta de las   diferentes agrupaciones de actores en la época.
  • Otros: El pasajero (1617) de Cristóbal Suárez de Figueroa (1571-1644); Guía y aviso de forasteros (1620), de Antonio Liñán y Verdugo ; El día de fiesta por la tarde (1660)   de Juan de Zabaleta, etc.

 

1 comentario

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  1. susanaemilecknuñez ibarra

    ¿Cuales son algunos de los subgéneros narrativos que abundaron en esa etapa?

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