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Los recursos retóricos

2. Recursos retóricos

 Pasamos a ver los principales recursos retóricos (insistimos que solo los principales, hay muchísimos más). Los recursos se clasifican según los distintos niveles de la lengua, de este modo los estudiaremos atendiendo al nivel fónico, nivel semántico y  nivel morfosintáctico.

2.1. Los recursos fónicos

Producen un efecto sonoro que capta la atención del lector e intensifica además el contenido. Los más frecuentes son:

  • La aliteración: Repetición de uno o varios sonidos en el mismo verso o línea  con la intención de sugerir un efecto sensorial. Ej.: con el ala aleve del leve abanico (Sonatina, R. Darío).

La repetición de “l”, “a” y “e” produce un efecto distinguido y juguetón acorde con el tono del poema del que forma parte el verso.

  • La onomatopeya. Hay dos tipos de onomatopeyas:

– Cuando las palabras tratan de recrear sonidos naturales. Ejemplo: ” el tic-tac del reloj”, ” la vaca hizo muu“. 

– Es también un tipo de aliteración que trata de sugerir sonidos naturales. Por ejemplo:

“En el silencio sólo se escuchaba / un susurro de abejas que sonaba” (Garcilaso de la Vega), donde la combinación de las eses trata de imitar el zumbido de las abejas.

2.2. Recursos semánticos

      Son aquellos recursos que buscar realzar las palabras basándose en su significado. Los más usados son:

 

  • El epíteto es un adjetivo explicativo que acompaña al sustantivo. Normalmente va delante del sustantivo y sirve para embellecer o matizar su significado, y normalmente no es imprescindible para la comprensión del texto. Por ejemplo.

 

Mediaba el mes de julio. Era un hermoso día.

Yo, solo, por las quiebras del pedregal subía,

buscando los recodos de sombra, lentamente.

A trechos me paraba para enjugar mi frente

y dar algún respiro al pecho jadeante;

o bien, ahincando el paso, el cuerpo hacia delante

y hacia la mano diestra vencido y apoyado

en un bastón, a guisa de pastoril cayado,

trepaba por los cerros que habitan las rapaces

aves de altura, hollando las hierbas montaraces

de fuerte olor —romero, tomillo, salvia, espliego—.

Sobre los agrios campos caía un sol de fuego (…)

 

(Campos de Castilla, A. Machado)

 

  • La metáfora consiste en denominar una cosa con el nombre de otra porque de alguna manera entre ambas hay una relación de semejanza. Tradicionalmente al hablar de metáfora identificamos la relación ente un termino real «R» (dientes) y un termino imagen o imaginario «I» (perlas): “Cegado por el brillo de las perlas de tu boca”

 

Tipos de metáforas

1. Metáfora impura

Consiste en identificar el término real con el imaginado, ambos están presentes en el texto y para la comparación no se emplean nexos. «R» es «I»: “Tus dientes (R) son perlas (I)” O bien, «R» de «I»: “Boca de fresa”, “Cabello de oro” I de R: “Perlas de dientes”

2. Metáfora pura

No aparece el término real. «I» por «R»: “Las perlas (I) de tu boca”.

3. Metáfora lexicalizada o lingüística

Las metáforas lexicalizadas son de uso común en la lengua corriente. Están tan arraigadas en el idioma que no somos conscientes de que hablamos empleando metáforas:

“Planta del pie”, “hoja de papel”, etc.

La traslación de un significado o un término por otro es un tipo de recurso muy empleado en literatura. La principal figura retórica de este uso es, como acabamos de ver, la metáfora, pero hay otros recursos de carácter metafórico muy usados como son:

–      La comparación o símil

–      La metonimia

–      La sinécdoque

–     El símbolo

–     La alegoría

–     La imagen

 

–     La comparación o símil. Consiste en establecer una relación de semejanza entre dos términos: término real y la imagen como sucedía con la metáfora impura, la única diferencia es que el símil emplea nexos: como, que, de, como que, tal y como, etc. Ejemplo: “Espadas como labios” 

 

–   La metonimia y la sinécdoque.

Es francamente difícil fijar el límite entre estas dos figuras, se parecen mucho, tanto que a veces se confunden.

–         La metonimia designa algo con otro nombre basándose en una relación de contenidos o causa-efecto. Por ejemplo, nombrar el cuadro por el nombre del autor, o el vaso de vino por el nombre del vino:

Hay un Picasso expuesto en el museo municipal (en vez de un cuadro pintado por Picasso)

Todos los días leo a Pío Baroja (en vez de los libros de Pío Baroja)

            Me bebí un jerez (un vino producido en la zona de Jerez)

 

–         La sinécdoque es muy parecida como decimos, consiste en nombrar a la parte por el todo o viceversa. Es decir, para referirse a un hombre que es rubio, solo se hace referencia al color de su pelo (el rubio fue el último en salir del bus).

Ejemplo: (…) en el corredor se agrupan, bajo la luz de una candileja, pipas, chalinas y melenas del modernismo (Luces de Bohemia, Ramón del Valle-Inclán).

 

–     El símbolo, como la metáfora, establece una relación entre un término real y uno imaginado. En el símbolo, el término real es un concepto abstracto, que es sustituido por un elemento concreto. Pero entre ambos términos, al contrario que sucedía en la metáfora, no hay una relación de parecido, sino que el poeta o la tradición le han asignado esa relación, por ejemplo, el color blanco= pureza; el caballo= fuerza, pasión; la luna= muerte.

En conclusión: el símbolo suele representar conceptos trascendentales como la vida, la poesía, la pasión, la muerte, el amor, etc. con palabras cotidianas que tienen un significado diferente del que tienen en la lengua común.
                                                  

Ejemplo: ¡No lo toques ya más, / que así es la rosa! La rosa simboliza al poema en estos versos de Juan Ramón Jiménez.

 

–     La alegoría es difícil establecer la diferencia entre una alegoría y una metáfora. La alegoría también se basa en la relación entre un término real y uno imaginado, las principales diferencias son

  • En la alegoría no hay una relación de semejanza.
  • En la alegoría hay una sucesión de terminos reales (R1, R2, R3… ) implícitos o no que se relacionan con su correspondiente cadena de términos imaginados (I1, I2, I3…).
  • La alegoría normalmente representa una idea por medio de figuras humanas, animales o de seres inanimados. Esto es muy claro en teatro cuando saltan a escena personajes alegóricos.
  • En poesía, lo normal es que la alegoría se manifieste como una sucesión continuada de términos imaginarios de manera que la alegoría es una parte o el poema en su totalidad. 

Ejemplos de alegoría son los famosísimos versos de Manrique (que llevan explícitos los términos reales, aunque esto no suele ser lo normal), “nuestras vidas son los ríos/ que van a dar en la mar/ que es el morir”

También todo el poema puede estar formado por una sucesión de metáforas y por tanto por una alegoría. En este ejemplo, Juan Ramón Jiménez describe su creación poética por medio de una alegoría que abarca todo el poema:

vino, primero, pura,

vestida de inocencia

y la amé como un niño

luego se fue vistiendo

 de no sé que ropajes

y la fui odiando, sin saberlo

llegó a ser una reina

fastuosa de tesoros…

¡qué iracunda de yel y sin sentido!

Mas se fue desnudando

y yo le sonreía

se quedó con la túnica

de su inocencia antigua

creí de nuevo en ella

y se quitó la túnica

y apareció desnuda toda…

¡oh pasión de mi vida, poesía

desnuda, mía para siempre!

 

–   La imagen es el término general de este grupo, o sea toda figura que, como el símil, la metáfora, la metonimia, la sinécdoque, el símbolo o la alegoría, consiste en la sustitución de un término real por otro imaginario.  Sin embargo, solemos hablar de imagen solo cuando la sustitución no se ha basado en una relación objetiva o aceptada culturalmente, sino en algún elemento subjetivo e irracional creado por la imaginación del poeta (se emplea mucho en las poéticas de vanguardia, claro). Ejemplo:

 

Con una cuchara
arrancaba los ojos a los cocodrilos
y golpeaba el trasero de los monos.
Con una cuchara.

Fuego de siempre dormía en los pedernales,
y los escarabajos borrachos de anís
olvidaban el musgo de las aldeas.

(Federico García Lorca)

 

  • La hipérbole es una exageración muy grande, desmesurada. Ejemplo: Erasé un hombre a una nariz pegado (Quevedo)

 

  • La antítesis o contraste es la unión de dos palabras, frases o versos en cada uno de los cuales se expresan ideas de significado opuesto o contrario (antítesis propiamente dicha). Normalmente decimos que se trata de contraste cuando se enfrentan impresiones subjetivas e indefinidas.  Ejemplos:

“Yo velo cuando tú duermes, yo lloro cuando tú cantas.”

“Cuando quiero llorar no lloro/ y a veces lloro sin querer”

“Es tan corto el amor/ y tan largo el olvido”

 

Otras figuras importantes basadas en el enfrentamiento de significados y/o términos contrarios son el oxímoron y la paradoja.

 

  • El oxímoron es la confrontación de palabras de sentido opuesto que parecen excluirse mutuamente, pero que en el contexto se convierten en compatibles.  Ejemplos:

“¡Oh muerte que das vida! “

hielo abrasador, es fuego helado,/ es herida que duele y no se siente

 

  • La paradoja es una figura del pensamiento y, por tanto, invita a la reflexión. Consiste en la unión de dos ideas que en un principio parecen contrarias e irreconciliables, pero que en el contexto tienen sentido y se hacen compatibles.   Ejemplos:

“Vivo sin vivir en mí / y tan alta vida espero, / que muero porque no muero.”

“Era tan pobre/ que no tenía mas que dinero”

 

Por tanto la diferencia entre el oxímoron y la paradoja está en que el primero enfrenta términos excluyentes y la paradoja ideas, pero la oposición en ambos casos es solo aparente y en el contexto se hace compatible.

 

  • La personificación consiste en atribuir cualidades humanas a seres inanimados o irracionales. Ejemplos:

“La noche está estrellada/ y tiritan azules los astros a lo lejos”

“El viento de la noche gira y canta

  • El juego de palabras. Hay cuatro recursos destacados en este apartado global que llamamos juegos de palabras:

–  El calambur

–  La dilogía

–  La paranomasia

–  El retruécano

–   El calambur consiste combinar palabras o las silabas de las palabras, de modo que la combinación resultante produzca un nuevo y sorprendente  significado. Ejemplos:

“Entre el clavel / y la rosa, / su majestad / escoja”

(atribuido a Quevedo y en referencia a la cojera de la reina= es coja)

“¡Diamantes que fueron antes/ de amantes de su mujer!”

“Oro parece/ plata no es” (acertijo infantil, la palabra oculta= platano)

 

–  La dilogía consiste en utilizar palabras homónimas o polisémicas con dos o más sentidos al mismo tiempo. Ejemplos:

“Salió de la cárcel con tanta honra, que le acompañaron doscientos cardenales; salvo que a ninguno llamaban eminencia”

 (Quevedo)

Cardenales = autoridad eclesiástica y también el hematoma producido por un golpe.

“Cruzados hacen cruzados,/ escudos pintan escudos,/ y tahúres muy desnudos/ con dados ganan condados,/ ducados ganan ducados/ y coronas Majestad./ ¡Verdad!” (Góngora)

 

–   La paronomasia es el empleo próximo de palabras parónimas, es decir, que tienen casi la misma forma, solo cambia algún fonema. Ejemplos:

“Si escuchas mis gritos gratos,/ póngame tu musa mesa,/ siendo el/ combate convite/ donde mi fe viva beba

 

–   El retruécano es la inversión de los términos de una frase en otra que le sigue. Ejemplo:

“¿O cuál es más de culpar,/ aunque cualquiera mal haga,/

la que peca por la paga/ o el que paga por pecar? “ (Quevedo)

 

  • La ironía es decir lo contrario de lo que se piensa. Es decir, se entiende lo contrario de lo que las palabras parecen indicar. Para que la ironía cumpla su objetivo es fundamental el contexto o los datos que comparten  emisor y receptor pues de otro modo se podría interpretar el mensaje en sentido literal y esa no era la intención del emisor.  Ejemplo:

(odias las matemáticas pero dices) “Hoy tengo mates… ¡El verdadero amor de mi vida!”

Si la ironía tiene un tono insultante, cruel e hiriente se denomina sarcasmo.

 

  • La sinestesia es relacionar una cualidad sonora, visual o en general sensitiva con un elemento que no tiene dicha cualidad. Ejemplos.

Ahora que tocan los ojos,/ que miran las bocas, / que prueban las manos (Joaquín Sabina)

  • La perífrasis consiste en dar un giro expresivo para referirse a una persona, animal o  cosa, sin nombrarlos.  Ejemplo:

“allegados son iguales /los que viven por sus manos/ y los ricos” (los pobres, los humildes).

 

2. 3. Recursos morfosintácticos

Son estos una serie de recursos que  juegan con el orden de las palabras, las repeticiones, la omisión de palabras, con su forma, etc., como veremos.

  • La anadiplosis es la repetición de palabras al final de un verso y al principio del siguiente. Destaca el significado de la palabra repetida. Ejemplo:

“ideas sin palabras / palabras sin sentido.”

  • La epanadiplosis es la repetición de una misma palabra al principio y al final de una frase o  verso. Ejemplo:

Verde que te quiero verde.”

  • La concatenación consiste en iniciar el verso con la palabra o palabras finales del anterior. Ejemplo:

“sobre el corazón un ancla/ y sobre el ancla una estrella/ y sobre la estrella el viento / y sobre el viento la vela”. (Rafael Alberti)

  • La anáfora es la  repetición de una palabra o grupo de palabras al comienzo de varios versos o de varias oraciones. Ejemplo:

“Y paso largas horas oyendo gemir al huracán (..)/ y paso largas horas gimiendo como el huracán”.

  • La geminación es la repetición de una palabra o grupo de palabras.
  • La enumeración consiste en disponer palabras también cláusulas o periodos según su orden de importancia o según un criterio de gradación. Ordena y destaca la información. Ejemplo:

goza cuello, cabello, labio y frente,

antes que lo que fue en tu edad dorada

oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o vïola troncada

se vuelva, mas tú y ello juntamente

en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

 

  • El hipérbaton consiste en cambiar el orden lógico de los elementos de una oración. Durante el renacimiento y el barroco se empleó mucho este recurso, que en ese momento buscaba imitar la lengua latina situando el verbo al final de la frase.  Ejemplo:

en medio el campo/ mira tu blanca frente el lilio bello” (Góngora)

  • El paralelismo es la repetición de la misma estructura gramatical en dos o más versos. Ejemplo: “Y la vida que tienta con sus frescos racimos/ y la muerte que espera con sus fúnebres ramos” (Rubén Darío)
  • El polisíndeton consiste en la repetición constante e innecesaria de nexos. Ejemplo:

“Porque Él era sólo el viento/ que mueve y pasa y no mira.” (Dámaso Alonso)

“¿Y ríe y llora y aborrece y ama/ y guarda un rastro del dolor y el gozo”

  • El asíndeton es lo  contrario del caso anterior, consiste, por tanto, en la eliminación de nexos. Ejemplo:

“La veleta, la cigarra.
Pero el molino, la hormiga.

Muele pan, molino, muele.
Trenza, veleta, poesía. ”  

(Dámaso Alonso)

 

  • El pleonasmo es la repetición del contenido redundante o innecesario desde el punto de vista informativo, pero aumenta la expresividad del texto. Ejemplo:

“Temprano madrugó la madrugada.”

  • La elipsis se basa en la omisión de uno o varios miembros de la oración porque se sobreentienden. Ejemplo:

“Por una mirada, un mundo; / por una sonrisa, un cielo;/ por un beso… ¡yo no sé! qué te diera por un beso!” (con la coma se elide te daría en los tres primeros versos).

  • La interrogación retórica es una pregunta de la que no se espera una respuesta, porque la pregunta ya contiene implícitamente su contestación o porque nadie puede conocer la respuesta. 

Ejemplo:

“¿Temes que se te sequen los tristes rosales del día? / ¿Las tristes azucenas letales de tus noches?”.

 

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