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Miguel Hernández

Miguel Hernández (1910-1942) De orígenes humildes apenas asistió a la escuela primaria en su infancia, en Orihuela, su ciudad natal. Fue cabrero en su juventud y su formación es producto de sus propias  lecturas y el apoyo que recibió de Ramón Sijé, su mentor en Orihuela y quien puso su biblioteca a disposición del futuro poeta.

En 1935 viaja por segunda vez a Madrid para probar fortuna en el mundo literario y en esta ocasión lo consigue. Participa en la vida cultural de la ciudad, colabora en proyectos y revistas, especialmente en Caballo verde para la poesía dirigida entonces por Pablo Neruda. Durante la guerra civil es encarcelado por el bando franquista y ya no saldrá de la cárcel hasta su muerte por tuberculosis en 1942.

Miguel Hernández es uno de los autores que mejor reflejan el giro literario hacia el compromiso social de mediados de los años 30 ( cambio que coincide con ingreso en el partido comunista).  Junto a Federico García Lorca fue uno de los poetas que más sufrieron en el bando republicano, hasta su muerte en prisión, por una tuberculosis, descuidada por las autoridades que lo encarcelaron.

2.1. Trayectoria poética

  • Primera etapa. Perito en lunas (1933) es su primer poemario. Pertenece a su primera etapa marcada por la complejidad formal a la manera de Góngora. Este es un libro hermético y difícil con poemas de tono  neogongorino y vanguardistaGerardo Diego denominó  los poemas del libro como “acertijos poéticos” cuyos temas suelen ser objetos cotidianos elevados a la categoría de objetos artísticos. Como en las Soledades de  Luis de Góngora, emplea la estrofa clásica de la octava real.

La obra de Miguel Hernández evolucionó rapidamente desde el hermetismo de esta primera etapa, hacia una poesía primero esencialista: el amor y la muerte; y más tarde social: la lucha de clases, la pobreza y la libertad.

  • Segunda etapa. En 1936 se publica su obra maestra: El rayo que no cesa. Se trata de un poemario de temática amorosa, compuesto principalmente por sonetos. El amor aparece en la obra tratado de un modo que resulta cercano al de los cancioneros medievales, en especial al Cancionero de Petrarca: la amada  idealizada es  la causa de placer y  sufrimiento en el poeta (el amor como metaforeado en el rayo que no cesa). Hernández para defender su amor debe oponerse a las convenciones sociales y morales de su época y de este choque nace la pena, el dolor que es también parte del rayo que no cesa de herirle.

Junto a las composiciones amorosas del libro se incluye una elegía, tipo de poema de naturaleza totalmente distinta e incluida por el poeta a última hora. El poema en cuestión es La elegía a Ramón Sijé, dedicada a su amigo y mentor. La repentina muerte del amigo estimula la composición de este poema, uno de los mejores en su trayectoria.

En cuanto al estilo del libro, destaca el empleo de  figuras retóricas como antítesis, repeticiones, anáforas, aliteraciones, etc., recursos de raíz clasicista.

  • Etapa final. Desde 1936 su poesía gira hacia el compromiso social con los más desamparados y el servicio político con el partido comunista. El lenguaje poético es más sencillo y comprensible para la mayoría. El primer poemario de esta nueva tendencia fue Viento del pueblo (1937) en el que hay poemas de lucha, de defensa de los derechos sociales y de exaltación de la dura vida en el campo como los famosos: Aceituneros y El niño yuntero. De temática social y tono comprometido es también su siguiente poemario, El hombre acecha (1938-39)

Por último, en la cárcel compone buena parte del Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941), un libro más intimista, marcado por la soledad de la cárcel, el recuerdo de la familia y el amor como motor esencial de la vida. El amor es lo único que da fuerzas al poeta para resistir y esperar un rencuentro con sus seres queridos. La forma de los versos recuerda por momentos a las estrofas de la lírica popular.

 

– Antología

Elegía

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto

como del rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería).

Yo quiero ser llorando el hortelano[1]

de la tierra que ocupas y estercolas[2],

compañero del alma, tan temprano.

 

Alimentando lluvias, caracolas

y órganos mi dolor sin instrumento,

a las desalentadas[3] amapolas

 

daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado[4],

que por doler me duele hasta el aliento[5].

 

Un manotazo[6] duro, un golpe helado,

un hachazo[7] invisible y homicida[8],

un empujón[9] brutal te ha derribado[10].

 

No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura[11] y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.

 

Ando sobre rastrojos[12] de difuntos[13],

y sin calor de nadie y sin consuelo[14]

voy de mi corazón a mis asuntos.

 

Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada

temprano estás rodando[15] por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta[16],

no perdono a la tierra ni a la nada.

 

En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes[17]

sedienta de catástrofes y hambrienta.

 

Quiero escarbar[18] la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte a parte

a dentelladas[19] secas y calientes.

 

Quiero minar[20] la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera[21]

y desamordazarte[22] y regresarte.

 

Volverás a mi huerto[23] y a mi higuera[24]:

por los altos andamios[25] de las flores

pajareará[26] tu alma colmenera[27]

 

de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo[28] de las rejas[29]

de los enamorados labradores.[30]

 

Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irán a cada lado

disputando[31] tu novia y las abejas.

 

Tu corazón, ya terciopelo[32] ajado[33],

llama a un campo de almendras espumosas[34]

mi avariciosa voz de enamorado.

 

A las aladas[35] almas de las rosas

del almendro de nata te requiero[36],

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.

 

Tengo estos huesos hechos a las penas

 

Tengo estos huesos hechos a las penas

y a las cavilaciones[37] estas sienes[38]:

pena que vas, cavilación que vienes

como el mar de la playa a las arenas.

 

Como el mar de la playa a las arenas,

voy en este naufragio[39] de vaivenes[40],

por una noche oscura de sartenes

redondas, pobres, tristes y morenas.

 

Nadie me salvará de este naufragio

si no es tu amor, la tabla que procuro,

si no es tu voz, el norte que pretendo[41].

 

Eludiendo[42] por eso el mal presagio[43]

de que ni en ti siquiera habré seguro[44],

voy entre pena y pena sonriendo.

El rayo que no cesa, 1936

 

El niño yuntero

 

 

Carne de yugo[45], ha nacido

más humillado[46] que bello,

con el cuello perseguido

por el yugo para el cuello.

 

Nace, como la herramienta,

a los golpes destinado,

de una tierra descontenta

y un insatisfecho arado[47].

 

Entre estiércol[48] puro y vivo

de vacas, trae a la vida

un alma color de olivo

vieja ya y encallecida[49].

 

Empieza a vivir, y empieza

a morir de punta a punta

levantando la corteza [50]

de su madre con la yunta[51].

 

Empieza a sentir, y siente

la vida como una guerra

y a dar fatigosamente[52]

en los huesos de la tierra.

 

Contar sus años no sabe,

y ya sabe que el sudor

es una corona grave

de sal para el labrador[53].

 

Trabaja, y mientras trabaja

masculinamente serio,

se unge[54] de lluvia y se alhaja[55]

de carne de cementerio.

 

A fuerza de golpes, fuerte,

y a fuerza de sol, bruñido[56],

con una ambición de muerte

despedaza[57] un pan reñido[58].

 

Cada nuevo día es

más raíz, menos criatura[59],

que escucha bajo sus pies

la voz de la sepultura[60].

 

Y como raíz se hunde

en la tierra lentamente

para que la tierra inunde[61]

de paz y panes su frente.

 

Me duele este niño hambriento

como una grandiosa espina[62],

y su vivir ceniciento[63]

resuelve mi alma de encina[64].

 

Lo veo arar[65] los rastrojos[66],

y devorar[67] un mendrugo[68],

y declarar con los ojos

que por qué es carne de yugo.

 

Me da su arado en el pecho,

y su vida en la garganta,

y sufro viendo el barbecho[69]

tan grande bajo su planta.

 

¿Quién salvará a este chiquillo

menor que un grano de avena[70]?

¿De dónde saldrá el martillo

verdugo[71] de esta cadena?

 

Que salga del corazón

de los hombres jornaleros[72],

que antes de ser hombres son

y han sido niños yunteros.

 

 

                                                                       Viento de pueblo,1937

 

 

Nanas[73] de la cebolla

( Dedicadas a su hijo, a raíz de recibir una carta de su mujer,
en la que le decía que no comía más que pan: y cebolla)

 La cebolla es escarcha[74]

cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba[75].
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre. 
Una mujer morena
resuelta[76] en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Alondra[77] de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio[78].
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea[79].
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
La carne aleteante[80],
súbito[81] el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero[82]
se remonta[83], aletea[84],
desde tu cuerpo!
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma. 
Ser de vuelo tan lato[85],
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
Al octavo mes ríes
con cinco azahares[86].
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines[87]
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes[88].
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre.

                                                                                             

Cancionero y romancero de ausencias,1938-1941

NOTA: Textos tomados de la Antología de textos literarios II   profesores de español en Eslovaquia
 



[1] hortelano: persona que cuida de la huerta.

[2] estiércol: materia orgánica que se usa como abono de las tierras.

[3] desalentado: desanimado, que no tiene ánimo o ganas de hacer algo.             

[4] costado: cada una de las partes laterales del ser humano.

[5] aliento: aire expulsado al respirar.

[6] manotazo: golpe dado con la mano.

[7] hachazo: golpe cortante de hacha.

[8] homicida: asesino.

[9] empujón: impulso fuerte para mover algo.

[10] derribar: destruir o echar abajo una construcción.

[11] desventura: mala suerte.                

[12] rastrojo: residuo que queda en el campo después de segar.

[13] difunto: muerto.

[14] consuelo: aliviar la pena o aflicción de una persona.

[15] rodar: dar vueltas un cuerpo alrededor de su eje.

[16] desatenta: descuidado, distraído, que no pone atención.

[17] estridente: sonido agudo, desapacible y chirriante.

[18] escarbar: cavar, hacer un agujero en la tierra

[19] dentellada: herida que dejan los dientes en la parte donde muerden.

[20] minar: abrir caminos por debajo de la tierra.

[21] calavera: parte del esqueleto que forma la cabeza.

[22] desamordazar: quitar la mordaza, objeto que se pone en la boca a alguien para que no hable.

[23] huerto: Pequeña extensión de terreno, generalmente cercado, en que se plantan verduras, legumbres y árboles frutales.

[24] higuera: árbol cuyo fruto es el higo.

[25] andamio: conjunto de tablones  para colocarse encima de él y  trabajar en la construcción o reparación de edificios.

[26] pajarear: vivir libre, como un pájaro.

[27] colmenero: de una colmena. Persona que tiene colmenas o cuida de ellas.

[28] arrullo: sonido que adormece. También canto con el que se enamoran las palomas.

[29] reja: conjunto de barras metalicas que se ponen en las ventanas como seguridad o adorno.

[30] labrador: persona que cultiva la tierra.

[31] disputar: pelear con alguien para conseguir algo.

[32] terciopelo: tela gruesa, con pelo y muy suave.

[33] ajado: desgastado, estropeado por el uso.

[34] espumoso: que tiene o hace mucha espuma (conjunto de burbujas que se forman en la superficie de los líquidos).

[35] alado: que tiene alas.

[36] requerir: solicitar, pretender

[37] cavilación: pensamiento.

[38] sien: cada una de las dos partes laterales de la cabeza comprendidas entre la frente, la oreja y la mejilla..

[39] vaivén: balanceo, movimiento alternativo y sucesivo de un lado a otro.

[40] naufragio: pérdida de una embarcación en el mar.

[41] pretender: querer conseguir algo o aspirar a ello.

[42] eludir: evitar con astucia.

[43] presagio: indicio, señal que anuncia un suceso futuro.

[44] seguro: lugar libre de peligro.

[45] yugo: instrumento de madera al cual se atan por el cuello las mulas, los bueyes, etc.

[46] humillar:  hacer sentir a alguien inferior. 

[47] arado: instrumento que sirve para trabajar la tierra abriendo surcos en ella.                 

[48] estiércol: material orgánico de cualquier animal que sirve como abono del campo.   

[49] encallecido: que tiene la piel endurecida.

[50] corteza: parte externa del tronco y las ramas de árboles y plantas.

[51] yunta: par de bueyes, mulas u otros animales que sirven en las labores del campo.       

[52]fatigosamente: cansadamente.

[53] labrador: persona que cultiva la tierra.

[54] ungir: marcar con aceite a una persona para darle dignidad  o por razones religiosas.

[55] alhajar: adornarse con objetos de valor.

[56] bruñir: dar brillo a un metal, piedra o cerámica.

[57]despedazar: hacer pedazos un cuerpo o un objeto con violencia.

[58] reñir: pelear, enemistarse.

[59] criatura: niño recién nacido.

[60] sepultura: lugar en que está enterrado un cadáver.

[61] inundar: cubrir con agua un lugar.

[62] espina: trozo pequeño, delgado, alargado y puntiagudo que puede o ser de madera o formar parte del esqueleto de algún pez o formar parte de alguna planta.

[63] ceniciento: del color de la ceniza.

[64] encina: tipo de árbol que tiene por fruto la bellota.

[65] arar: : trabajar la tierra abriendo surcos en ella con el arado.

[66] rastrojo: residuo que queda en el campo después de segar.

[67]devorar: comer muy deprisa y con muchas ganas, casi como un animal.

[68] mendrugo: pedazo de pan duro.

[69] barbecho: tierra que no se siembra durante uno o más años.

[70] avena: planta de la familia de las gramíneas que se utiliza para alimento.

[71] verdugo: persona que realiza un castigo o sentencia de muerte.

[72] jornalero: persona que trabaja por un sueldo diario.

[73] nana: canción para dormir a los niños.

[74] escarcha: rocio de la noche congelado.

[75] amamantar: dar la madre de sus pechos leche al niño.

[76] resuelto: demasiado determinado, audaz, arrojado y libre.

[77] alondra: tipo de pájaro.

[78] batir el espacio: atravesar una gran distancia.

[79] relampaguear: comportarse como un relámpago (resplandor rápido que producen las tormentas).

[80] aleteante:que mueve las alas.

[81] súbito: rápido e inesperado.

[82] jilguero: tipo de pájaro que canta muy bien.

[83] remontarse: elevarse, subir.

[84] aletear: mover las alas.

[85] lato: amplio.

[86] azahar:flores blancas, sobre todo del naranjo y el limonero.

[87] jazmín: tipo de flor blanca muy olorosa.

[88] derrumbarse: perder el ánimo y la esperanza. Caerse.

 

 

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